Inicio
Album
La Familia Chevalier
Laicos MSC
Album
La Familia Chevalier
Laicos MSC | Laicos MSC |
![]() Los Laicos Asociados de los Misioneros del Sagrado Corazón son un grupo de hombres y mujeres católicos que, gracias al saber hacer, a la caridad y la bondad de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC) se han venido juntando desde los diferentes caminos de la vida. En unión con los MSC han optado por estudiar, compartir, orar y animarse unos a otros para vivir plenamente la vocación a la santidad que recibieron en el bautismo. Comparten su experiencia del amor compasivo de Cristo con la gente con la que día a día conviven, trabajan y se divierten. Se esfuerzan, con la gracia de Dios, en vivir los indicadores del amor de Dios, de la esperanza de Dios y de la medicina de Dios para todos, en especial para los que están tristes y sin esperanza. Imitando de modo particular a Cristo abierto, preocupado, bondadoso y compasivo, se ven a sí mismos ayudando a Cristo a construir una civilización dentro del Reino de Dios en el que reinen, por encima de todo, la justicia, el amor y la paz. Todos los que sueñan con crear un mundo así están invitados a juntarse. Los grupos Asociados MSC se forman cerca de las comunidades MSC y se reúnen con regularidad para rezar, compartir y ayudarse unos a otros a crecer espiritualmente en sus vidas, trabajos y apostolados personales. |






Para nosotros, una vida en unión con el Corazón de Cristo no es sólo una devoción, es la esencia misma de nuestra espiritualidad. El Corazón de Cristo es la fuente de agua viva, es decir, del Espíritu.
Julio Chevalier (1824-1907) fue un hombre de su tiempo. Estaba convencido de que el Jesús con el que se encontró en los Evangelios era una persona de profunda compasión y comprensión.
A través de su unión con Jesús, María conoce las inescrutable riquezas de su corazón y quiere conducirnos a él, que es la fuente de un amor sin límites que da a luz a un nuevo mundo.
Estando Julio Chevalier residiendo en Issoudun, trabajando como vicario parroquial, busca llevar a la práctica una idea que había nacido ya en él en su etapa de seminarista...