| Más de Dos mil Asisten al Congreso del Sagrado Corazón en Surigao, Filipinas |
CIUDAD de SURIGAO, Filipinas -
Más de dos mil personas se reuniron para el primer Congreso Diocesano
del Sagrado Corazón en la Ciudad de Surigao. El prelado de Surigao,
Monseñor Antonieto Cabajog, abrió el congreso de tres días (5-7 de
Junio 2008) presidiendo una celebración de la Eucaristía con los
participantes del congreso y aproximadamente 60 sacerdotes en la
Catedral de la ciudad.Los primeros Misioneros del
Sagrado Corazón (MSC) que llegaron a las Filipinas y se
instalaron en la ciudad de Surigao en 1908. Durante los
últimos cien años, los MSCs han servido continuamente los feligreses de
Surigao con mucha dedicación y compromiso. Aparte de la administración
de parroquias, los MSCs han fundado escuelas y han iniciado proyectos
de sustento para los pobres. La Diócesis de Surigao ha organizado y ha
convocado el Congreso del Sagrado Corazón para expresar su gratitud y
rendir homenaje a la Provincia Filipina MSC. Los participantes del Congreso vinieron de cinco Vicariatos de la Diócesis de Surigao. Un número bueno de sacerdotes MSC, hermanas FDNSC, y el clero diocesáno estaban también presentes. El tema elegido para el congreso es "MSC – Perseverando en su testimonio del amor de Cristo." El P. Stephen Cuyos, MSC y la Hr. Merly Salazar, FDNSC eran los portavoces principales del acontecimiento. Las conferencias acontecieron en el atrio del campus de la escuela secundaria de la Universidad de San Pablo en la Ciudad de Surigao. Durante el último dia, los participantes hicieron una peregrinación al nuevo Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Con una Eucaristía presidida por el P. Reynaldo Maldo, MSC en el Santuario finalizó formalmente el Congreso. Descargar Imágenes |

CIUDAD de SURIGAO, Filipinas -
Más de dos mil personas se reuniron para el primer Congreso Diocesano
del Sagrado Corazón en la Ciudad de Surigao. El prelado de Surigao,
Monseñor Antonieto Cabajog, abrió el congreso de tres días (5-7 de
Junio 2008) presidiendo una celebración de la Eucaristía con los
participantes del congreso y aproximadamente 60 sacerdotes en la
Catedral de la ciudad.
Para nosotros, una vida en unión con el Corazón de Cristo no es sólo una devoción, es la esencia misma de nuestra espiritualidad. El Corazón de Cristo es la fuente de agua viva, es decir, del Espíritu.
Julio Chevalier (1824-1907) fue un hombre de su tiempo. Estaba convencido de que el Jesús con el que se encontró en los Evangelios era una persona de profunda compasión y comprensión.
A través de su unión con Jesús, María conoce las inescrutable riquezas de su corazón y quiere conducirnos a él, que es la fuente de un amor sin límites que da a luz a un nuevo mundo.
Estando Julio Chevalier residiendo en Issoudun, trabajando como vicario parroquial, busca llevar a la práctica una idea que había nacido ya en él en su etapa de seminarista...